Esta mañana vi un video que hablaba sobre "maldiciones familiares". Asentaron el hecho de cómo repetimos patrones de nuestras familias; la abuela, la madre, la hija.
Y yo, en ese mismo estigma arrastro, entre muchas otras cosas, la falta de validación y reconocimiento. Es tan fuerte que ya no alcanzo yo misma a ver lo que sí hago bien, lo que sí vale la pena. No alcanzo a ver ya nada positivo respecto a mí persona.
En mi última relación me di cuenta que estaba repitiendo ese patrón, me junté con alguien que no valoraba mis actos (entre tantas otras cosas), así como mi persona. No tenía una frase de validación de su parte y el único tema donde lo hacía, era para mi trabajo (porque su propósito de vida era por lo menos ayudar a su pareja en turno a crecer laboralmente).
"Algo anda mal", me dije (con voz de Ham de Toy Story).
¡Exacto! Esos son mis papás. Elegí a alguien que no me validara en absoluto para perpetur esa sensación de "no vales lo sufientismo", porque entiendo que uno elige a lo que uno se acotumbra.
Y, así antes que él, elegí estar con mucha gente que no me valoró, ni me validó, ni me hacía sentir especial.
Dicen que esas cosas vienen de uno, pero es como intentar trepar por una cascada que cae con gran poder sobre ti. Personalmente ver algo bueno de mí misma es muy complicado, y más si me rodeo de gente que no solo no me valida, no me apoya, no me empuja, no me acompaña.
¿Te acuerdas que te conté que me sentía sola?
Este es uno de los tantos motivos. Repito. Perezco.
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